La crisis política que ha envuelto a Colombia y a Ecuador, a la que sin ser parte –aparente- se incorpora Venezuela y de manera oportunista Nicaragua, no es en modo alguna fortuita y sobre todo, después de los abrazos de Santo Domingo, no ha concluido.
La crisis tiene su origen en las ideologías políticas. Colombia es gobernada por una derecha con visión occidental y cristiana. Los otros tres países lo están por una izquierda decimonónica, solo posible después de que en Venezuela triunfa un militarismo ultra nacionalista, de izquierda y seguidora del Castrismo. El triunfo viene acompañado por el alza de los precios del petróleo, lo que permite financiar lo que se quiera, desde piqueteros en Argentina, hasta su candidata, a barrios del Bronx o a la calefacción de Londres y a grupos radicales de cualquier signo.
La crisis también tiene vínculos con el furioso anti norte americanismo fuertemente implantado en muchas mentalidades en América Latina, que ven en el “Gringo Malo” todo lo sucede, hoy encarnado en su presidente, un Republicano del ala derecha de esa corriente de pensamiento. No en vano un jefe de estado, se permite llamarlo con cualquier epíteto. Igual que ayer llamó al Presidente de México, al del Perú y al de Colombia. El vocabulario y la retórica incendiaria, están –en mucho- detrás de todo lo que acaba de suceder.
La crisis, aparentemente, no contó con el visto bueno de la Habana. Los artículos del viejo Líder así lo darían a entender. Su hermano-presidente no se manifestó durante el conflicto.
La crisis fue encendida desde Venezuela y cuando le convino a su jefe apagarla, así lo hizo. Ni más ni menos. De discursos guerreristas, expulsiones y el lenguaje destemplado, a un discurso de “enfriamiento” y a las sonrisas y los abrazos sólo un paso. Cinismo puro.
La crisis, es producto de una factura a Colombia por sacarlo de su rol de mediador. Quien es parte no puede mediar. Allí erraron los neogranadinos.
La crisis es un efecto y no una causa. Efecto de la concepción política que debe gobernar en Colombia, quien debe ser su presidenta, que partido debe orientar la gestión de gobierno. En ello trabajan tanto Venezuela, como Ecuador y por supuesto Nicaragua. Cuba aspira a mejorar el nivel de vida de los cubanos y quizás tome un derrotero más a los “Chino”, que a su propio pasado.
La crisis es causa más de quién muere en la incursión que de la incursión misma. Lo acordado también se vincula al asesinado por los suyos, obstinados de escasez y de la falta de avance y de la presión militar. Eso es un hecho. El aislamiento pesa en los suministros, en los pertrechos y sobre todo en los contactos.
La crisis involucra a nacionales de terceros países, cuyos gobiernos por sus vías consulares regulares deben atender de acuerdo a tratados, usos y costumbres. Debe investigar qué hacían, no en territorio Ecuatoriano, sino qué hacían en un campamento guerrillero, a donde supieron llegar, al igual que agentes de varios gobiernos y de diferentes agencias. Allí no se iba a rezar.
La crisis seguirá en otros campos pues Venezuela y la guerrilla están urgidas de algún éxito. De allí que se aten como a un salvavidas a la franco colombiana, a quien de paso debieron liberar de primera. La seguridad y la impunidad que un gobierno dócil a sus indicaciones, les hicieron creer que- quizás- hasta pudieran darse el lujo de dejarla morir. Craso error. Si hoy el mundo esta convencido de la clase de gente que son, si eso llegase a ocurrir, sin duda seria mejor que empezaran a desertar o a buscar refugio en algunos de los santuarios que sus pocos amigos, aun, les pueden ofrecer.
La crisis continuará y se expresara en otros campos, tarde o temprano. Colombia debe prepararse para la reunión de consulta de los Cancilleres de la OEA. Preparar sus expedientes por si en el futuro debe acudir a instancias superiores, tipo Consejo de Seguridad de la ONU. Tomarse su tiempo en la normalización política. En el intercambio comercial, sus vecinos la necesitan tanto como ella, es decir, requiere exportar sobre todo alimentos, los demás necesitan esos alimentos. Pero ya le cerraron la frontera de manera arbitraria, Venezuela se ha salido de la Comunidad Andina de manera arbitraria, luego Colombia debe buscar compradores para sus productos. El petróleo es caro por lo escaso, los alimentos también. No apurarse en enviar la totalidad de su personal diplomático hasta tanto los que se fueron no regresen y aun así tomarse su tiempo.
La crisis interna de Venezuela tampoco es ajena a estos asuntos, la ineficacia, el desabastecimiento, la agresividad y la exclusión y persecución a sus propios ciudadanos. La imposición de un modelo político que el pueblo rechazó en un referéndum. Un proceso electoral que no se les presenta bien. La creación, desde las alturas del poder, de un partido político, que antes de tener militantes ya los esta expulsando.
La crisis que América Latina vivirá por un cierto tiempo, con explosiones sociales y políticas como parte de este neo folclore ideológico. Seguiremos en el atraso, la improductividad y el complejo social y racial, que los líderes tanto aman en cuanto tanto les sirve para estupidizar más a los pueblos.