lunes, marzo 29, 2004

El vocabulario Presidencial

Caracas, 29 de Marzo de 2004


El vocabulario Presidencial



Cada día que pasa, el vocabulario presidencial se torna más intolerante. Ya no es solamente contra los que no apoyamos su gobierno. Ahora también arremete contra gobiernos extranjeros, presidentes de terceros países y contra organismos multilaterales.
El presidente Chávez ha perdido toda mesura, tanto de lo que es él, de lo que representa y el debido trato hacia terceros. Una cosa es que un organismo internacional o gobierno extranjero manifieste preocupación y algo muy distinto es que nuestro flamante jefe de estado le diga “ pendejo” a otro presidente. O que le responda a un organismo enviándolo a “freír monos”. Es posible que ese tipo de expresiones produzca fervor patrio en sus seguidores, eso no habla bien de sus seguidores, no me refiero a lo que queda de “pueblo Chavista” sino a los coriféos que lo acompañan en sus interminables, desproporcionados y hasta ridículos programas “Aló Presidente” Hay algunos que le ríen los chistes, la procacidad y la cada vez mayor virulencia de sus expresiones.
Pero de un programa de tantas horas, más los discursos que pronuncia a diario, deben dar una idea de su pensamiento político. ¡No es así! Toda esa verborrea delirante lo que busca es confundir, agredir al adversario y dar la impresión a sus seguidores de fortaleza. No hay temas tratados con profundidad ni argumentados, todo es superficial y agresivo. La nota común es esa, la agresividad. La amenaza continua.
Otro aspecto que resalta es la falta de respeto hacia los Venezolanos que no apoyan a su gobierno. Quizás las formas y las maneras corteses y adecuadas, también son neo liberales. Por todo eso un gobierno tan revolucionario y creativo deba serlo hasta en eso, el trato. ¡ Nuevos modales para nuevos hombres!


Orlando A. Nieto Willett


jueves, marzo 25, 2004

Venezuela. Toda una pesadilla

Venezuela. Toda una pesadilla

Es de madrugada, de un día igual al de ayer. Seguramente lo será también al de mañana. Dormí mal, en forma irregular. Cada tanto me despierto. Al dormirme de nuevo, o creer que lo hago, muchas veces continúo con la misma pesadilla con que inicié la noche.
Es primavera y amanece más temprano, también anochece más tarde, es decir que la noche es más corta. Es un alivio. Los días transcurren con características propias. Las que puedes sentir dependiendo de tu óptica o punto de vista de la situación del país. En algunos casos he oído que existen personas que tienen una percepción neutra, diría que hasta optimista. No sé cuantos son ni donde viven o se ocultan. Esto último para evitar contaminarse del sentimiento collectivo.
Si son de los que apoyan al gobierno, no importa el nivel que ocupen, también viven angustiados como el opositor. La razón es simple temen perder los privilegios recién adquiridos, ¡bueno no tan recién adquiridos! Pero la posible pérdida, les quita el sueño. Para evitar el insomnio acuden a bebidas de 18 años, al menos. O consumen drogas más fuertes. Les preocupa que los reconozcan, colocan vidrios ahumados muy oscuros en sus camionetas, para pasar en lo posible, desapercibidos. No siempre lo logran pues a veces hay que descender de los vehículos y allí el pánico los domina. Caminan a pasos cortos y acelerados. He visto a algunos en centros comerciales y recorren las vidrieras como autómatas, a toda velocidad. Si llevan niños de las manos, casi los arrastran. Se los ve patéticos. Entran en algunas tiendas o restaurantes de conocidos hoteles y si tienen el nivel requerido, la puerta y el frente del negocio queda bloqueado por el grupo de guardaespaldas de civil y de uniforme con motos, vehículos y armas de gran calibre.
Si eres de oposición, tampoco duermes, pues la situación te agobia. Llevas años asistiendo a marchas, te agreden. Si opinas en el trabajo, te despiden, si firmas te despiden. Además, te empiezan a negar derechos. Si pides documentos, primero miran en algunas páginas en las computadoras, luego se miran entre ellos, sonríen y te dicen que no hay papel, no hay línea, o que hables con un gestor. Algunos empleados reciben un correo electrónico anónimo y les adjuntan sus datos de Reafirmazo. Si tratas de ver televisión o escuchar la radio, de pronto, casi sin aviso, entra una cadena por cualquier nimiedad e interrumpen lo que escuchas o ves, porque a algún genio o edulcorado mandamás se le ocurrió decirnos su verdad sobre cualquier tema. También aparece de pronto un funcionario y admite que, quizás, hubo algún exceso en la represión. Pero... siempre hay peros. De victima pasas de nuevo a ser el agresor, el golpista y la historia se repite día a día. No hay otro argumento, hay una muletilla: eres conspirador y golpista, conspirador y golpista. Estas sin trabajo, tus reservas se agotan, no puedes pagar los gastos. Conspirador y golpista. Tus hijos ya no van a la misma escuela, vendiste el carro. Conspirador y golpista.
Termina de salir el sol, me levanto, voy a la cocina y me preparo un café. Recuerdo con claridad la pesadilla. Trataba de evitar que alguien entrara en mi casa. Esta vez lo pude evitar. Pero sé que tratan de entran en mi vida, en mi cerebro para dañarlo. Eso es lo que buscan, me cierran todas las salidas, no me dan opciones, me tratan de conspirador y de golpista, todos los días, a cualquier hora.
Ellos deben evitar a toda costa dejar sus posiciones de poder, eso significa quitarme todo, no solo la forma de vida, deben quitarme la esperanza, introducirme en una pesadilla continua, hasta que al final puedan, ¡si los dejo!, Quitarme hasta la vida.
Orlando Augusto Nieto Willett
Caracas, 25 de marzo de 2004

sábado, marzo 20, 2004

LA CALLE, UNA VEZ MAS

Caracas, 20 de marzo de 2004

LA CALLE, UNA VEZ MÁS


Hoy de nuevo, el pueblo salió a la calle, lo hizo de forma pacífica y ordenada. No hubo disturbios. El helicóptero que siempre revolotea estuvo en el aire. Llegó la marcha hasta la Plaza La candelaria, había salido de distintos sitios. Desde allí el regreso, para muchos fue a la Alcaldía de Baruta, nueva sede de resistencia. Seguramente cambiará de sitio. La custodia de la marcha a cargo de los hombres de azul, la Policía Metropolitana, unos con revólver otros con su funda vacía, pero en su sitio.

Mientras la calle continúa ocupada, en las salas del TSJ, una batalla o combate más sutil tiene lugar. Unos se despachan y se dan el vuelto, es decir deciden si rechazan apartarse de casos en los que son jueces y parte, sin que les tiemble el pulso, o les atemorice lo que la historia dirá de ellos y de este gobierno. También en el CNE, sus ya innombrables personajes, un poco ya de la picaresca criolla declaran se desdicen y dicen eso no fue lo que dije.

En el gobierno y sus altos cargos, declaraciones sobre si hubo o no agresiones y violaciones a los derechos humanos, debe ser que como no estuvieron por ejemplo en Maripérez el 27 de febrero, ni lo vieron por televisión, se limitaron a permitir que, vehículos de combate estuvieran en calles enfrentando manifestaciones. Hombres en todo tipo de vehículos persiguieran a personas. Motos jugando al rodeo o emulando a la San Fermín de Pamplona, persiguieran a manifestantes. O que grupos de indefensos militares atacaran con saña a un joven arrodillado y envuelto en gases. O que una pobre madre de familia, apartada por los escuálidos de su hijita, dejase brotar su frustración y, ante la mirada risueña de su superior lanzara violentamente contra el piso a una desarmada y corajuda mujer. Imagen, que un turista de prensa, de un periódico francés y de apellido africano, dijera que ésa imagen fue repetida hasta la náusea. Náuseas dan lo que sucede, no las veces que se lo cuente. Seguramente su patria de adopción no reprimió con paracaidistas en África, hasta las náuseas.

Hoy se caminó, se marchó y lo haremos, hasta que, ciertos políticos y medios acepten la realidad, que los encargados, los responsables de velar por el cumplimiento de la ley, de salvaguardar la integridad de las personas, del mantenimiento del estado de derecho, asuman su papel, el que la Constitución de la República Bolivariana les asigna, y no el que el proyecto político les exige. Y para quienes se sientan molestos con eso poco nos importan sus náuseas.



Orlando Augusto Nieto Willett



jueves, marzo 18, 2004

DOBLE MORAL

DOBLE MORAL


De acuerdo a crónicas y reportes de prensa, el film “ La pasión de Cristo “, viene siendo acusado de ser antisemita. Creo que a estas alturas de la historia, nadie acusa al pueblo judío del delito de “deicidio”. Ese argumento es de fácil uso en ambos sentidos, de parte de algunos miembros de la comunidad israelita, para apartar lo que le incomoda, como de grupos cristianos un poco en el mismo sentido. En todo caso la obra de Gibson, pudiera pecar de exceso de realismo o de abuso de la violencia. Pero todo el que la ve, queda impactado, por esas doce horas de suplicio y de agonía. Imagino más bien a cualquier víctima de terrorismo con su cruz de explosivos, aturdida y sin saber, que le han hecho. Trátese de un inocente pasajero de tren en Madrid, un surfista en Bali, un residente de la franja de Gaza, un residente de Bagdad o de Kabul, o un niño en cualquier parada de bus en Israel o un trabajador de las Torres Gemelas. No veo diferencia.
Sin embargo también, para estas mismas fechas se vende, globalmente, un libro que trata de hacernos creer por investigaciones realizadas, las instituciones mencionadas, que es una realidad cuando se trata de una ficción. Hecha con técnica, con excelente mercadeo y en nuestro país hasta vendida por los buhoneros, me refiero “ Al Código Da Vinci”. En este libro se utilizan nombres célebres para pasar un libro abiertamente anticatólico y particularmente anti Opus Dei. En alguna parte leí que si se publica un libro que señale genéricamente a cualquier comunidad de cometer crímenes, dan por sentado que termina en tribunales. Este no ha sido el caso. El autor y su equipo, pues de eso se trata, un equipo, atacan sin tapujos una Orden Religiosa Católica, con la que podemos o no estar de acuerdo, pero que por los amigos que, en este pequeño país tenemos, no van por ahí matando para tratar de guardar un secreto, que de serlo, los antecede largamente dada su corta existencia.
En todo caso a mi modesto entender, el film es superior al libro. Los que por cualquier razón no estén de acuerdo, ya la prensa y la red tiene suficiente material sobre ambos, para que cada cual se haga su propia idea. El libro será llevado a la pantalla, con certeza, para producir un film comercial, que seguramente pasará desapercibido o ganará mucho dinero, yo no iré a verlo.
En este contexto, también seguimos en una lucha, contra un gobierno que se lava las manos ante la sangre de su propio pueblo directamente derramada, e inventa historias que le salven el rostro. Quizá contraten escritores que les rescriban su cada vez más absurda y sangrienta realidad, su cada vez más precaria situación, en ese galimatías en que sumergen al País. Doble moral.


Orlando A. Nieto Willett
Caracas, 18 de Marzo de 2004

sábado, marzo 13, 2004

El Caribe ¿Mar de Piratas y Corsarios?

Caracas, 13 de Marzo de 2004


EL CARIBE, ¿MAR DE PIRATAS Y CORSARIOS?



El Caribe o Mar de la Antillas y sus costas, vuelve a ser un mar de Corsarios y Piratas. La diferencia no es sutil. Un Corsario recibe una patente de un estado para que ataque a embarcaciones de terceros y se apropie de buques, cargas y personas. El Pirata lo hace a nombre propio, en todo caso, ambos generan daños y depredaciones.
Salvo honrosas excepciones el Caribe hoy tiene a Cuba, Jamaica, Haití y sus ejércitos “caníbales ” y Venezuela, con sus inmensas costas y buena parte de ese inmenso mar, con un gobierno que arma “Corsarios Revolucionarios “ en varias partes del mundo. Esos Corsarios son grupos de forajidos como los que operan en Venezuela.
Las instituciones también se tornan forajidas en Venezuela. Un CNE de tres que conculca, engaña y depreda votos, un TSJ de tres que engaña, conculca y depreda. Una población que es atacada, difamada y burlada continuamente, por tres del ejecutivo. Este es un gobierno de tres para lo que salga. No se cuenta porque tiene apenas tres de cada diez Venezolanos que lo apoyan, en el mejor de los casos.
Con estos grupos el Caribe perderá su encanto. Si otras naciones islas de este mar, se unen a la flotilla que existe, la pobreza, el aislamiento y la desolación será el futuro que espera. Nada promisor. Si el turismo, mas que el petróleo o la dádiva, abandonan el Caribe, la pobreza será más lacerante.
Alguien me dijo que las naciones del caribe islas, no quieren a Venezuela. Eso es posible, pero el rumbo que pudieran tomar los llevará por caminos inciertos. La Venezuela de la revolución bonita, trata de introducir en ese contexto un problema racial. Allí está. Eso no es nuevo. Esas islas se poblaron con esclavitud y dolor. Pero la redención no viene por la vía de la venganza o del rencor, la redención viene por la justicia, la equidad y terminar con la exclusión. Situación que por cierto no es responsabilidad histórica de Venezuela
El pueblo de Venezuela y los Pueblos del Caribe tienen derecho a la democracia, a la libertad, a la justicia al respeto a la soberanía y a la autodeterminación, al progreso y al desarrollo económico. Pero Cuba no es un modelo en ninguno de esos campos y los Venezolanos nos negamos con reciedumbre a que se nos someta a sistemas de estilo similar. Como en Venezuela los pueblos del Caribe deben saber que la dignidad no tiene precio.


Orlando A. Nieto willett

lunes, marzo 08, 2004

EL CASTILLO DE BABETH

EL CASTILLO DE BABETH



En el Castillo, al sur de Francia, aquel otoño de 1966, visitaba regularmente a mi amigo Marcel. Nos conocimos unos años antes en Puigcerdá, sitio de alta montaña, que pasa parte del año nevado y lugar de veraneo, estuvimos internos en un colegio. Este pueblo es la capital de la Cerdanya, uno de los lugares más hermosos del mundo, en España. Allí conocí a Babeth quien era su madre.
Caminando por Toulouse donde yo vivía ahora, cerca de la plaza Capitolio, con todos sus muros de ladrillos rojos, me dirigía a mi apartamento. No la veía, la presentía. Su presencia era tan fuerte como su personalidad. Una mujer que en su juventud debió ser de una belleza extraordinaria. Usaba un moño en su cabello rubio siempre ajustado. Era tenso, lacio, nórdico. Nada le era extraño y ningún detalle se le escapaba. Siempre en control de sus situaciones, las de sus allegados y las de cualquiera que se cruzase en su camino. Era una mujer muy dominante. En ese momento preferí no encontrarme con ella, cambié de acera y seguí mi camino.
Su hijo, Marcel casi no la toleraba, su marido, el conde Louis la soportaba. La relación familiar en el Castillo era difícil, formal, con horarios poco flexibles, con protocolo rígido. La mesa de diario era cercana a la cocina y adornada con objetos de caza. Cuernos, cabezas de jabalí, escopetas. Cada cual tenía puesto fijo. El servicio lo realizaba Simone, creo que ella siempre estuvo allí. Al lado de la cocina amplia comía el personal de campo y de servicio, a la cabeza una persona extraña, un alemán que la guerra dejó abandonado en el sur y jamás regresó a su país. Las demás personas podían estar o no, pues tanto una cosa como otra pasaba desapercibida. Cuando iba al Castillo yo tenia puesto en el comedor de diario a la izquierda de Babeth, si Marcel no estaba ocupaba su derecha.
El conde Louis, durante la II Guerra mundial, se unió a la resistencia y en los cuerpos Francos llegó hasta Austria. Babeth se quedó y administró la propiedad, que además del Castillo incluye tierras de primera, una vaquera, cría de perros de caza y mastines. Solíamos salir de cacería, pero como no me agrada matar animales solo acompañaba. El regreso era ruidoso, íbamos directo a la cocina, allí con café, pan campesino y queso se comentaban los sucesos y pormenores de la jornada. El conde Louis era un excelente tirador. Creo que Marcel se aburría.
Al Castillo se llega por caminos estrechos. A algunos kilómetros del pueblito, hay una salida hacia la izquierda, un camino de grava fina, deja ver al final un edificio enorme, de piedra, de techos de pizarra negra y un torreón. Enfrente unos platanes gigantescos y viejos. En los siglos de las cruzadas y en las guerras contra los moros que intentaban subir hacia el corazón de Francia, esta fortaleza era una especie de tapón, Desde allí se llega al río Salat, se sigue y unos kilómetros mas abajo esta la frontera Española, o al menos el pie de monte de los Pirineos. Lugares bellísimos que a esa altura conducen al Valle de Arán.
El Castillo era visitado frecuentemente por el señor Boulet, quien tenía una enorme fortuna como viticultor en el sur oeste de Francia. Siempre llegaba los miércoles y se marchaba con Babeth a Toulouse hasta el viernes en la noche. Al regreso, ceremoniosamente se cenaba en el comedor de caza y se hablaba de política, negocios y generalidades.
Las fiestas en el Castillo eran famosas, asistía el prefecto, la banca, los altos funcionarios, cónsules y embajadores, los nobles de la región y la alta burguesía de tierras y negocios. No iban ni el alcalde, ni los pequeños burgueses o campesinos de los pueblos vecinos.
Un día, en un almuerzo, el invitado de honor era un antiguo jefe de la resistencia durante la guerra, asistente cercano del ´´ bordelais´´ quien fue alcalde de una gran ciudad y después ministro de Francia. Él habló del coraje y arrojo del conde Louis y después, cuando regresé con él a Toulouse, insinuó sobre la fértil imaginación de Babeth. Yo creí entender como había sobrevivido a la ocupación y conservado su fortuna. Nunca supe que durante la liberación le hubieran rapado la cabeza.
A Marcel mi amigo, le importaba poco el ceremonial de su casa, el respeto por su madre o la admiración por su padre. En días feriados si los obreros estaban de fiesta, le llevábamos la comida al campo pues el conde Louis manejaba él mismo su tractor y pasaba el arado. Llegaba quemado por el sol, agotado, se tomaba un pastis con agua y hielo, una ducha y en la noche cenaba formal. Cada cual en su puesto.
Invitada usual, Marie, una criatura rubia de intensos y vivos ojos azules. Delgada, frágil, pero de gran carácter y energía. En Navidad, ella llegó con Marcel, quedé impresionado. En la tarde fuimos de paseo a bellos lugares. En la noche a bailar, de regreso, en la parte de atrás del carro, le tome la mano. Aquello fue el inicio de una experiencia única que dejó huellas de vida, todo con pasión, eso era ella, tuvimos encuentros en Toulouse, en Paris, fue un cuerpo y un alma que me enseñó un mundo nuevo y febril. No podía durar y no lo hizo. Hoy años después, esos momentos, son centellas en mi cerebro. Recuerdos que se disipan, que entran en las brumas. Silencio de las voces.
En el año 68, durante Abril y Mayo otras tormentas asolaban la vieja República, los estudiantes protagonizaban las más sorprendentes marchas callejeras de la historia contemporánea. La gendarmería se veía sobrepasada a cada momento. En Paris, en las calles y bulevares, la protesta masiva y a veces violenta sacudía la conciencia del país. El General De Gaulle desapareció por algunos días, se rumoraba sobre su posible renuncia pero ésta no se produjo. Los sindicatos y el primer ministro negociaban sin descanso, buscando detener una costosa huelga general. Al final una corta alocución, contratos colectivos para los trabajadores y una reforma para la educación dieron fin al ya famoso Mayo Francés.
Babeth, continuó paseando por Toulouse. Una vez al mes se marchaba a Paris, al Hotel George V, para una reunión misteriosa de todo el fin de semana. Los rumores y los comentarios de Marie eran que leía las cartas, el tarot, a altos cargos del gobierno o del tren ministerial, e incluso del Palacio del Eliseo. De allí regresaba en avión, varias veces fuimos al aeropuerto de Toulouse-Blañac y la veíamos bajar con traje y capa blanca, cruzada por delante y un sombrero de ala ancha. Sin duda tenía estilo. Aunque sobrecargado y sobreactuado. Ignoraba a una Francia laboriosa, culta, inmensa, que para ella no existía.
Para mediados del 68, la relación era asfixiante, tanto Marie como Babeth arreglaban hasta el mínimo detalle de la vida de todo el mundo a su alrededor. Marie era como su hija, pero a la que controlaba y manejaba con sutiles hilos.
El conde Louis, por su parte, visitaba a una joven médica en una aldea vecina, cualquier excusa era buena, pero dadas sin enojo, simples. Marcel se fue de la casa, se enamoró de la hija de un conductor de buses y con ellos se fue a vivir.
A partir de ese momento, me alejé y me introduje cada vez más en el mundo estudiantil de Toulouse. Los paseos placenteros por las orillas del Garona. Las obras y monumentos Románicos o escuchar un concierto de órgano en St Sernin... solitario, por el momento.
El día que Babeth murió, su ataúd fue colocado en el amplio acceso del Castillo, hacia la plaza interior. Los muebles fueron desalojados. Todo se cubrió de negro y se colocaron enormes candelabros de plata. En la larga fila que le presentó sus respetos estaban sus familiares, allegados, amigos, aquellos que le temieron y también los que la odiaron.
Ella, al fondo en la escalera que conduce hacia los pisos altos, estuvo de pie observando su propio funeral, vestida con traje y capa blanca cruzada por delante y un sombrero de ala ancha. A partir de ese día sigue presente en el Castillo, lo habita, lo controla, lo domina con su presencia, pero solo visible para algunos.
Hoy el conde Marcel maneja su mundo a su manera... pero marcado por la influencia de su madre y de su amiga. Se divorció y aceptó arreglos de conveniencia, que le permiten disfrutar del prestigio y el poder de ser el señor en el Castillo de Babeth.

Orlando Augusto Nieto Willett
Caracas, Marzo de 2004



miércoles, marzo 03, 2004

LA COMUNA

LA COMUNA


Conservando las distancias, la magnitud y el impacto histórico, los sucesos de Caracas y sus urbanizaciones y barrios, me traen a la memoria La comuna de Paris. Por supuesto, Francia venía de perder una guerra con Prusia. La situación en esa capital era caótica. Los comuneros trataban de organizarse, para evitar que tropas leales al gobierno y ante la mirada indiferente de los prusianos, se diera el ataque, la destrucción de las barricadas, el incendio de edificios, La represión que siguió, los fusilamientos en masa. Hombres, mujeres y niños, nada se dejó de lado. Todo lo que oliera a pueblo fue asesinado. Se estima que hubo más muertos en este episodio que en la propia revolución francesa.

En Venezuela no salimos de una guerra con otro país, nuestra “guerra” es contra el gobierno revolucionario que pierde legitimidad día a día. Que ante la realidad que existen los votos para revocar el mandato presidencial, decide defraudar la voluntad ciudadana. Ante su resistencia, el gobierno, suelta a sus hordas militares y para militares para que repriman, hieran y maten. Lo hacen con dosis de baja intensidad, pues caso contrario serían más los muertos, pero el asesinato selectivo es alevoso y frío, en consecuencia es mucho más artero y deleznable. Un combate es aceptable cuando los medios o armas de las partes son comparables, este no es el caso. Lo es también cuando lo que está en juego es el interés colectivo de la nación ante adversarios externos.
Terminada la marcha del viernes 27 de febrero, conocido el fraude del CNE, la ciudadanía se ha mantenido en estado de rebeldía. Esta noche, asambleas de ciudadanos, revisan su estrategia, tratan de tomar decisiones sobre la violencia ejercida contra ellos y la que ellos han podido ejercer. Deciden sobre los bloqueos de vías y arterias viales. Su utilidad, su alcance y duración. Hay factores políticos que propugnan acentuar estas actividades, hay sectores moderados que buscan canalizar esa rabia y frustración, contenida y cuya expresión se justifica. El punto radica en hasta donde una lucha algo anarquizada, que ha costado vidas y dolor, se justifica. Se preguntan algunos si se debe negociar con el gobierno y sus representantes en el órgano electoral, siguiendo las claras indicaciones de los organismos internacionales OEA y Centro Carter.
Las decisiones no son sencillas, nada que involucre vidas humanas es fácil. Pero es un hecho que no existe unidad de criterios en los factores de la oposición en como enfrentar esa disyuntiva. Buscar las mejores condiciones para terminar el proceso de convocatoria al referéndum, o darlo por terminado y entrar en nuevas etapas de lucha. Las condiciones de organización para un cambio en la estrategia no están claras. La ciudadanía no cuenta con armas ni siquiera con una parte de la fuerza armada. Cuenta si con resoluciones claras de organismos internacionales, con informes claros, opiniones emitidas que las firmas sometidas a reparos, de alguna manera, impiden la manifestación de la voluntad del elector.
Ante esas opciones, que no son sino dos, el camino parece claro.
Hay que ir al proceso de reparos, previamente hay que normar todo lo relativo a su organización, desarrollo, control y que en realidad permita al elector ratificar su firma, su voluntad. Sin trampas, sin emboscadas y manteniendo la claridad y rectitud de las reglas que se acuerden.
De no ser este el camino, no tengo dudas que el gobierno, cuyo único objetivo es mantenerse en el poder, siembre de cadáveres el país y su rostro verdadero, se nos manifieste cada vez con mayor claridad. No en vano sus amigos no son precisamente los gobiernos que respetan los derechos humanos y ese tipo de exquisiteces pequeño burguesas. Lo que escuchamos en la asamblea nacional y por sus voceros más conspicuos, dan claras señales en ese sentido.


Orlando Augusto Nieto Willett
Caracas, 3 de Marzo de 2004

lunes, marzo 01, 2004